El Proyecto Nacional Simón Bolívar o Primer Plan Socialista es un compendio de normas o de paradigmas establecidos que llevan a cabo la acción del actual gobierno desde el año 2007 hasta el año 2013. En este plan están planteadas las directrices en cuanto al desarrollo económico y social de la nación en un tiempo estipulado.
En este proyecto se toman en cuenta muchas variables necesarias para la construcción de una nación homogénea, y como se le llama en la misma, socialista. Se tocan a tientas, de manera retórica, varios elementos importantes para la institucionalidad del país, proyectando a su vez una utopía que es sólo posible por medio de la efectividad en la ejecución gerencial cualquier proyecto planteado.
Los temas planteados en el índice indican cómo son reestructurados los antiguos paradigmas, convirtiendo a esta actual gestión gubernamental en varias ideologías estructuradas y “concretas”: El chavismo planificando. La “Nueva Ética Socialista” es uno de los tópicos planteados donde se discute y argumenta a favor de un nuevo modelo ético que comprenda y mejore las estructuras éticas ya conocidas. Claro, la praxis de esto es una mera trivialidad que actualmente no se halla en los hechos.
También, el plan plantea “La Suprema Felicidad Social”, que es el fin último de toda sociedad. Como he citado anteriormente, es de notar que el logro de este objetivo es producto de la constante inversión de tiempo cumpliendo paradigmas tangibles. Asimismo, la Democracia Protagónica Revolucionaria, que es en esencia una realidad utópica debido a las paradojas que conlleva en su carga semántica, es otro de los elementos planteados en el plan; la democracia, imperfecta, es la vía de obtención del poder que no se ha establecido a favor de las minorías sin poder.
Durante los últimos 12 años en Venezuela se ha planteado un nuevo modelo productivo donde el socialismo es el sistema económico predominante, disminuyendo los valores del trabajo y el capital a favor del progreso; todo esto planteado en el Plan Simón Bolívar que está afincado en un diseño geoestratégico nacional e internacional planificado por las híbridas ideas del Comandante Presidente, quien después de doce años de trabajo sin descanso, lamentablemente está enfermo.
Cada carga textual de este importante del plan del presidente es una invitación directa al pueblo, a seguir un proyecto de Estado planteado por Él. Tristemente, los elementos principales de progreso, como el mercado, el desarrollo tecnológico y el progreso económico, están segundados a un plano en donde su discurso los combate, relegando la economía a pocas áreas, haciéndole un terrible daño a todos los venezolanos. Lo cierto es que Venezuela, su economía, el Estado –fortalecido gracias a la “Revolución”-, todas sus instituciones y la Sociedad están en juego por el progreso.
Seguramente nos plantearemos cuál es la salida para evitar el debacle económico. Lo cierto es que tenemos un arma económica que reinvertida puede lograr maravillas y hacer del Plan Socialista una verdadera estructura que moldee la nación a la perfección soberana. Naturalmente acotaré lo que dijo nuestro gran Arturo Uslar Pietri. Hay que sembrar las heces del diablo, el petróleo, para luego cosecharlas.

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