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jueves, 26 de abril de 2012

Funcionarios Corruptos, Ciudadanos Complacientes


Día 17

Como un chisme barato, esta historia es (no) ficción posible e improbable.



Cientos de cuentos se escuchan en las calles. Desde asesinatos y violaciones, pasando por las corruptelas más inclementes, hasta las muestras de honestidad más increíbles del universo.

Basta abrir un poco los ojos y escuchar el pasar del tiempo mientras los ciudadanos chismorrean.

Vivimos en una sociedad muy pintoresca, capaz de manifestar y comadrear el sublime amor del altísimo y el horrendo castigo de los infiernos. Pero en Venezuela, Moliendo sabe cómo escapar a esas idioteces. Es militar y trabaja en un destacamento en el estado Cojedes. Ha visto de todo y le pagan por ello un poco más de 2.000,00 BsF.



Chirinos, por otro lado, es Policía de Aragua. Tiene sirviéndole al estado unos cuantos años. Gana sueldo mínimo y tiene una motico que usualmente maneja su hermano para llevar a los carajitos de San Carlos a Tinaco, al liceo.  Se comparten todo; hasta la mujer.

También Pérez, en Maracay, con su silbato en la boca y el reflejo de los carros en sus lentes regalados, cuela el tránsito en una especie de embudo que unos respetan y otros no. En promedio, podría multar unas quince personas diarias, pero no lo hace. Ideal para enaltecer el oficio del nuevo oficial de la Policía Nacional Bolivariana.

Moliendo, Chirinos y Pérez tienen varias cosas en común. Los tres son zamuros de alcabala, un oficio de dudosa moralidad comprobada. No podemos juzgar sus acciones, ni crucificarlos por recibir colaboraciones de santas almas caritativas anárquicas sin carnets de circulación ni papeles vigentes. Se rayan y afincan sólo con conductores que tal vez nunca vuelvan a ver, en carreteras nacionales.

Lamentablemente el chantaje, desde hace mucho tiempo en Venezuela, equivale a multar. Mencionar boleta es llamar al soborno, un arma casi reglamentaria que deberían legalizar. Con el miedo a la ley han torturado y a más de uno le hacen apretar “la línea pectínea” al pasar por unos conos naranjas. El miedo es la ley, y son poderes, que se resquebrajan y se convierten en pocos churupos “pa’ los frescos” que se esfuman en nuestra historia.

Contando sólo las infracciones de tránsito entre los tres en un día de quincena, pueden hacer unos 3000 BsF. o más debajo de la mesa, cobrando cuotas de cincuenta "bolos" por no multar.  Los tres funcionarios del Estado, tienen sueldos marginados que redondean con esto. En las calles, también familiares y amigos los justifican. “Esos no ganan nada, y se resuelven con esos riales”, comentan con carácter complaciente y encubridor.

Pero los casos más graves, que inmiscuyen muerte, droga y otras cosas, se remiten a la estrella donde estos  3 personajes convergen: Luis Antonio Rivas, Fiscal del Ministerio Público. Es militante por conveniencia, en el estado Carabobo. Y él es quien se cuadra con abogados, jueces y victimarios. En cualquier juicio él es juzgado, fiscal, defensor, verdugo, testigo e informante.

Esta enmarañada red de corrupción que salpica y amarra a muchos estratos y ámbitos del Poder Público está al acecho. Detrás de ella está la sangre que mueve el mundo y el mismo demonio halando cuerdas con dinero. No seas parte de ella. Haz la diferencia.


No den de comer a estos seres ni acepten chantajes; porque crecerán y nos arroparán en una oscurana de dolor. La ley se cumple gracias a todos, y a pesar que las altas esferas del gobierno (como el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía de la República, la Defensoría del Pueblo, la Contraloría General de la República, la Procuraduría, la Asamblea Nacional) y otras instancias estén salpicadas de maldad, la verdadera patria independiente la hacen los ciudadanos.

El progreso, aunque se ve truncado por estas políticas silentes de violencia corrupta, también le pertenece a los ciudadanos y hay que luchar contracorriente para salir victoriosos en esta jungla de anarquía llamada Venezuela. 


miércoles, 25 de abril de 2012

Día 16 - Removiendo Escombros - La Violencia en Aragua

Luego de trece semanas y tres días decidí retomar mi blog y sus letras, un hermoso hábito que no se puede perder y debe cultivarse sistemáticamente. Una gran ventana donde el eco de las más nefastas violaciones, hasta los rumores de las más ansiadas utopías convergen .

Las explicaciones del repentino abandono del ritmo de publicación (exageradamente) acelerado que conseguí durante los primeros quince días del año, sobran. A pesar de esto, me excuso acotando que mis energías estuvieron enfocadas en proyectos personales, trabajo y la culminación de mi carrera universitaria. Por esto mis días sabatinos.

Ya algo libre, con tiempo de sobra para trabajar, hacer música, compartir "verdades" y dedicar a la familia, puedo sentarme a escribir casi cualquier cosa...

...

Hoy, buscando un informe, pude sentarme un rato a observar a la gente que por Maracay, específicamente en la Calle Vargas cerca de la Av. 19 de Abril, conversaba y hacía referencia a varios sucesos acaecidos en las inmediaciones de ése lugar. Escuché detenidamente la conversa de tres mujeres y un hombre, mientras quien hablaba, una mujer de unos 40 años maquillada como mapache, giraba y entornaba la cabeza para mirarme con ojos pelados y preocupados al hablar mientras, yo me sentaba a esperar que abrieran la oficina.




"Veinte tiros le metieron al carro", decía. Me dispersaba a segundos y cuando afinaba de nuevo el oído, taladraban de nuevo: "Pero es que roban, roban y no creen en nada para meterte un tiro", comentaba la más joven de las damas. Ciertamente, en esos 10 minutos que estuve sentado frente a ese quiosco esperando que abrieran la oficina, escuché más balas salir de las bocas de quienes hablaban, que las que se pueden imaginar saliendo de la pistola de un malandro aragueño; en su vida.

Comentaba el hombre que hacía poco un malandro al que atraparon luego de una persecusión en carro, "a lo hollywood", le gritaba a los ojos expectantes de la locura: "¡Mírenme hoy! Mìrenme la cara. ¡Mañana aparezco muerto!".

Efectivamente, en el periódico reseñaron al siguiente día que el malandro falleció en un enfrentamiento. Pero, contrastándolo con la versión del testigo, al parecer lo ejecutaron.

Escuché varias cosas en cuanto a la inseguridad y unos casos puntuales. Ahí, en la Vargas, en menos de una semanita, le dispararon a un Comisario de la Policía (muerto), a una mujer para quitarle el carro, y a otro tipo.

"Es que hay una mafia", comentaba el señor que vio la persecución. "¿De dónde crees tu que todos esos tipos que robaron el "Transvalvcar" sacan las armas tipo comando?", reafirmaba.

600 segundos me "bastaron" para ver la sangre aragüeña empañando la justicia y el futuro de Venezuela. "Esto es todos los días. Aquí, en la esquinita, por el Banco Provincial, anoche mataron a un tipo" replicaba casi en silencio una de las señoras que según, vio el plomo desde la ventana de su cocina.

"Y hace poco, allá, unos malandros fueron a robarle al perrero los realitos y uno de los clientes estaba armado; El tipo le metió al malandro un tiro en la cabeza", el hombre hizo énfasis manoteando para irse y señaló el centro de su frente diciendo:

-"¡EN LA CABEZA!"

-"Es que la justicia en este país está..."- dijo la doña dueña del quiosco.

-"¡Vendida!"- completaron casi en coro.






domingo, 15 de enero de 2012

Día 15 - Hackers y Periodistas...: ¡Uníos!

Antes que pase la página de este día no puedo dejar de poner en el tapete un tema que le concierne a los comunicadores y a la gente que hace vida en la red. Me refiero a la relación que deben tener los llamados "piratas cibernéticos" y la gente que informa en internet (periodistas digitales, bloggers, etc). Los primeros, desprestigiados por el sistema, son una "subcultura" que fue popularizada por una película del año 1995. De hecho, cuando escuchamos la palabra "hacker" inmediatamente imaginamos a Jonny Lee Miller y a Angelina Jolie -con un toque hispter y grunge ochentoso- tecleando desordenadamente sobre una laptop conectada a un teléfono público.


Ell concepto de "hacker" ha sido estigmatizado gracias a muchas interpretaciones de líderes de opinión, ¿y cómo no? de los desastres y quebrantamientos de seguridad hechos por los piratas. Ellos son culpables de usurpación de identidad, de violación de estándares de seguridad, e incluso de desfalcos multimillonarios y de violar la seguridad de los sistemas de los Estados más importantes del mundo. Venezuela no escapa de ello. Últimamente hemos visto como un grupo pro-gobierno, llamado N33, ha hecho y deshecho en la red social twitter y en el abuso de la privacidad tanto de opositores, como de algunos gobierneros.


Pero lo que muchos no saben es que no todo hacker es "malo". Si, hay asalariados que hacen lo que sea por unos cobres. Pero muchos no diferencian en el color de su sombrero. Existen hackers "sombrero blanco", dedicados a la seguridad y a idear estrategias para mejorar los parámetros de protección de sitios, bancos, entes gubernamentales, etc. También están los "sombreros negros", que se dedican a lo que mencioné en el anterior párrafo, y, los "sombreros grises" con acciones duales, o mejor dicho; bipolaridad cibernética.


Ahora, los periodistas, en esta era de revolución donde las tecnologías de información están tomando el campo comunicacional y han nacido nuevas maneras de hacer periodismo, tienen el deber moral y profesional de conocer cómo se "bate el cacao" en la red. Primero, y muy importante, por el acceso a la información. Los gurús de las redes, conociendo sus recovecos y como se construyen, tienen acceso a informaciones que deben ser de carácter público. Para ejemplificar tenemos a Assange y a Wikileaks. Es importante entonces, que no veamos color de sombreros, y que Hackers y Periodistas se unan por la verdad, para acabar con la mentira del poder.



sábado, 14 de enero de 2012

Día 14 - De las Razones Para no Escribir

El cansancio casi no me deja escribir. Pero la carga moral, las ganas de cumplir con mi palabra y el reto del nuevo año me empujan a no fallar. Al llevar un blog o una bitácora, o al escribir diariamente, muchas veces surgen limitantes que sirven de excusa para no pensar, investigar un rato, o dignarse a juntar palabras...

La temática es una de las principales preocupaciones del escritor recurrente, al igual que la originalidad, la elocuencia, retórica y muchas otras variables que influyen en las letras. En mi caso, cuando no tengo tema, se me aflora la ficción, o un verso libre casi poético que no termina de convencerme. Pero con el caudal casi incontenible de información que conllevan nuestras vidas es imposible decir que no existe tema para escribir, divagar o al menos para despotricar.

Por otro lado, el tiempo para escribir es elemental. Siempre es necesario un segundo de paz consigo mismo y con el mundo para ordenar ideas y desenvainarlas sobre el teclado. El ocio muchas veces toma ese tiempo y lo despedaza cual samurai en el aire. También, los deberes académicos y laborales no escapan de pertenecer al conjunto de 'excusas de tiempo' por las que no se escribe. Pero la verdad; ¿Quince minutos o media hora de un 'trabajo' 'intelectual' casi vano? Vale la pena la inversión del tiempo usado en otras tonterías.

Por último, y no menos importante; la pasión o el amor por esta arte matemática es vital para no abandonar el camino. Un camino lleno de gratificaciones; egoismo, vanidad, espiritualidad, cordialidad, humillación, sangre, ocio, ironías, paciencia, inocencia, maldad y bondad, inconformidad, discrepancias, dadivosidad, seguridad, lecturas, lectores; y otras más...

La fórmula, digo yo, es sencilla. Tema, Tiempo y Amor. Lo demás vendrá por añadidura.
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viernes, 13 de enero de 2012

Día 13 - Mi cuento de Memoria

Hoy iba a escribir sobre el presidente venezolano, quién durante más de ocho horas ha tenido al país, y a muchos, analizando, clasificando y deglutiendo información. Pero llegué a una conclusión: no vale la pena escribir sobre eso, ni contradecir con argumentos repetitivos de otros: ya hay quienes lo hacen por oficio.

Efectivamente, demasiadas cabezas intentando refutar lo que un hombre dice, con pensamientos y sin hechos, es perjudicial para nuestra salud democrática y ayuda a la revolución chavista a su fin último; entrar en todas las cabezas así sea a la fuerza y desprestigiar a la oposición pensante.

Es por esto que debemos considerar que más importante que la "rendición de cuentas" de Chávez es la verdad del país. Ahí están nuestras memorias y cuentas reales. No pretendo redundar en cifras que ya hemos escuchado en los medios, hablar de inseguridad o de las decenas de miles de muertos en las calles durante trece años.

Tampoco es necesario caer en una diatriba ideológica e histórica tratando de buscar culpables en este desastre. Que si el capitalismo o el comunismo, la cuarta o la quinta, la corrupción o la eficiencia; Es innecesario. Filosofar y analizar muchas veces es inútil frente al alcance mediático del poder.

A pesar de ello, hay realidades que nos atañen que no podemos ignorar y tenemos que difundir. Debemos aprovechar la libertad antes de perderla: Existen errores inadmisibles en la gestión pública, sectarismo, odio y contradicciones, ocio e ideologización, mentiras y muchas otras cosas que están siendo encubiertas con presuntos logros de la revolución bolivariana. El orden en "la pea" está trastocado, pero la verdad libera, sin duda.

Por ejemplo; Hace treinta años en Punto Fijo, estado Falcón, Punta Cardón era una gran urbanización que contaba con un economato, sala de eventos y campos de golf. A estos servicios cualquiera (no solo los residentes) tenía acceso. Esas viviendas inicialmente estaban destinadas a trabajadores de la refinería, que era gestionada por la Shell. Aunque luego se nacionalizó y se convirtió en Maraven, el orden se conservó y la calidad en servicios seguía prestándose. Gran contraste con la actualidad.

Años después, al concluir el contrato con Maraven, en 2002, la gente que vivía en esas casas fue desalojada. Hoy, diez años después, esas casas siguen vacías, abandonadas, mientras el gobierno promete otras. Casos de esta envergadura hay varios; grandes obras olvidadas que como dicen, "la revolución toca, y caga".

A pesar que muchos estamos parcializados por ideas o "percepciones" forjadas por realidades y medios, es bueno recordar estos ejemplos que nos pueden despertar un poco y despejar la bruma espesa de humo que este pote nos tiene frente a los ojos.

Escuché testimonios y comentarios que exaltaban la gestión roja en materia de vivienda y otros flancos. La "Gran Misión Vivienda Venezuela" era una de las más ensalzadas, junto a "Hijos de mi Tierra Venezuela", "AgroVenezuela" y "En Amor Mayor", que tienen escasas semanas "al ruedo". Todas las mencionadas, ni a medias; son las nuevas banderas captadoras de votos del proceso en este año electoral, y son una parcial burla a las realidades del país que por un show mediático se está cayendo por el despeñadero.

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jueves, 12 de enero de 2012

Día 12 - Poema o Cuento del Crimen

Arrastraba los pies uno tras otro junto a cadenas, gritos de gargantas ahumadas daban la malvenida. Ladridos en ecos, alaridos de barbas sucias, ojos desorbitados con pupilas dilatadas. Chuzos, chopos, botellas, tazas. Amenazantes. Sonidos metálicos acompasados perforaban los ignorados culpables tímpanos. Las barras a diestra y siniestra escribían lo que se venía.

Una o dos semanas antes, la oscuridad de dos o tres rayos de luz dentro de la letrina, iluminaban las moscas sobre la carga y la hediondez delataba su crimen. Después le quedaban pocos minutos de paz. Al ser delatado, la saliva le llegaba a las sandalias asustadas, sudadas. Rechinando sus dientes, roer, en granos de arena y enredo de gargantas. El mismo marcó su apreso.

Así, susto el dictamen y el sonar del timbre. Sirena roja y azul, esposa de muñecas. Inmóvil. Metal, metal, placa contra camioneta, culpable de tres muertes. "Te me vas a mi celda". Noche insoportable de golpes en funciones del Estado. Así dos semanas.

Ahora maldito, desnudo en la regadera, con orines y heces de aureola. Ya sin cadenas. Se desangra y diluye su rojo en agua podrida. Llorando el dolor de destornillador en el costado, a venganza por hija descuartizada. Tres muertes más una, cuatro. Crudas, del demonio. Que sí existe, matando perdones y redenciones. Moliendo más de una tripa.

Perdonando a los despiadados.
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miércoles, 11 de enero de 2012

Día 11 - ¿Paraguaná o Paralimpiar?

Desde hace muchos años el problema de la contaminación en el municipio Falcón está vivo. Aproximadamente en el año 86 ocurrió un derrame petrolero que ennegreció y aceitó a arena, llenaba cuerpos de petróleo y corroía trajes de baño. Actualmente, en parte de El Supí, la arena sigue oscura y de vez en cuando la marea trae cadáveres de peces, y basura, que revelan la real decadencia del lugar.

En este momento, la fría brisa, el sonido del mar a escasos metros, y la oscuridad, compensan la preocupación que tengo por esta zona. A pesar de esto, hoy caminé durante casi una hora tomando fotos del desdichado panorama. Desde mi lugar, hasta la laguna "Boca de Caño", la arena y el camino están fusionados con desechos sólidos de todo tipo. El poliestireno ya es parte de ecosistema, y pequeñas lagartijas verde manzana se gozan caminando sobre éste. Las olas hacen siluetas de basura.

Antes, en la década de los ochenta y a principios de los noventa, la recolección de basura era exclusiva en las temporadas de vacaciones. Un camión recogía y apilonaba sobre un arenal abierto, pero de ahi rara vez se la llevaban. El fuerte viento de esta zona vuela bolsas cual cometas que luego ves en los cardones a los lados de la carretera. Aqui hay muchos botaderos, tantos, que no hay espacio entre ellos.

Hoy analizaba soluciones. En el pasado las han planteado. Entregaban bolsas para basura en las alcabalas y peajes, y hacían intentos de campañas de concientización. Fue algo que no duró, por ser una iniciativa pública, del Estado. Opino que un bombardeo sería ideal. No, no soy tan radical; me refiero a un bombardeo publicitario que mine las calles con vallas polémicas que sensiblicen la conciencia colectiva. Tal vez una multa en las playas o incluso la privación de libertad para quienes no cuiden su entorno sea una solución. Sin duda, hoguera para los cochinos.

Pero la verdadera solución está en nuestras manos, de cada uno de los ciudadanos. Si vemos a alguien tirando basura tenemos el deber moral de reprenderlo, o al menos de llamarle la atención. Llevemos nuestras bolsas negras para nuestra basura, y si está en nuestra disposición, recojamos el desastre que otros dejaron en nuestro lugar. La gratificación propia, y la felicidad por contribuir con nuestro planeta pesan. Pesan más que toda la basura falconiana.

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